Un ataque aéreo ruso con drones ha cobrado la vida de una familia de cuatro personas en Ucrania. La tragedia ocurrió en la madrugada del 28 de septiembre de 2025, cuando cerca de 600 drones y más de 50 misiles fueron lanzados contra diversas regiones del país, incluyendo la capital, Kiev. En la capital, al menos cuatro personas, entre ellas una niña, perdieron la vida, y decenas resultaron heridas. La Fuerza Aérea ucraniana logró interceptar 611 proyectiles, aunque algunos alcanzaron 16 objetivos, incluyendo una clínica, vehículos en la Delegación de la UE y la embajada de Polonia. En el oeste de Kiev, un barrio residencial recién construido fue gravemente dañado, afectando a más de 700 viviendas. Este ataque masivo ha sido calificado como un intento de Rusia por mantener la guerra y sembrar el terror en la población civil. (elpais.com)
La comunidad internacional ha condenado enérgicamente este ataque, acusando a Rusia de atacar deliberadamente a civiles. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, exigió una respuesta internacional firme ante lo que considera un intento continuo de Rusia por mantener la guerra y sembrar el terror. En respuesta a la creciente amenaza, Polonia cerró temporalmente su espacio aéreo en zonas del sureste como medida preventiva, activando aviones militares propios y aliados. Este ataque se suma a una serie de incursiones aéreas rusas en Europa, incluyendo incidentes en Noruega, Dinamarca, Polonia, Estonia y Alemania, lo que ha elevado la preocupación por la seguridad en la región. (elpais.com)
Este ataque resalta la creciente amenaza de los drones en los conflictos modernos y la necesidad de una respuesta internacional coordinada para proteger a las poblaciones civiles y garantizar la seguridad en la región. La comunidad internacional debe unirse para condenar estos actos de violencia y trabajar en conjunto para prevenir futuros ataques que pongan en peligro la vida de los inocentes. (elpais.com)



